El chinchón es un conocido juego de cartas de la baraja española. También es una bebida alcohólica anisada producida con matalahuga y cuyo nombre le viene de estar producido y embotellado en el municipio de Chinchón. Vamos a ver, una palabra que significa alcohol, un juego de cartas y que da nombre a un histórico pueblo donde además se come estupendamente bien… esto promete, ¡habemus post!.

Para empezar voy a darle especial importancia esta vez a aquello de como llegar, no vaya a ser que os ocurra como a mí hace ya algunos años, en una visita de fin de semana, en la que me paré en el pueblo anterior y cuando ya empezaba a plantearme el atractivo turístico de Chinchón y ponía en duda su verdadero interés, caí en la cuenta de que me había equivocado de pueblo, ¡Que cabeza!. Desde entonces yo ya me guío por Chichón I y Chinchón II. Me centraré por el segundo que es el que nos interesa…

Para llegar a Chinchón desde Madrid se puede ir por la A3 o por la A4, yo recomiendo coger la A3 para posteriormente desviarnos por la zona de la vía verde de Morata de Tajuña, cogiendo primero la M-832 y después la M-311 que llega directamente a Chinchón. Es un poco mas de trayecto por carretera y menos por autovía pero el paisaje merece la pena.

Desde que el casco urbano de Chinchón fuese declarado conjunto histórico artístico en la década de los 70 se desarrolla el sector turístico y hace de Chinchón uno de los destinos más atractivos de la comunidad de Madrid. La plaza mayor, considerada una de las mas bellas del mundo, es la imagen por excelencia de la postal de Chinchón, con sus casas y 234 balcones de madera ha servidor de escenario para diversos actos: fiestas reales, proclamaciones, corral de comedias, juegos de cañas, corridas de toros, ejecuciones, autos sacramentales, actos religiosos, políticos y militares, plató de cine y otros.

Uno de los días mas atractivos para visitar esta localidad es el Sábado Santo en el que desde 1963 se representa “La Pasión”, donde cerca de doscientos participantes representan este pasaje. El “Vía Crucis” viviente se desarrolla al anochecer y el pueblo, totalmente abarrotado de espectadores, se concentra en los lugares especialmente escogidos donde tienen lugar las distintas escenas. Esta representación está declarada de interés turístico nacional.

Además de pasear por la plaza mayor y las calles de Chinchón vale la pena visitar la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que es la que sale siempre en las fotos de la plaza al fondo en lo alto. Recomiendo hacer esta visita antes de comer porque el paseillo hasta la iglesia es cuesta arriba y casi mejor hacer hambre por el camino que la digestión. Quizás hayáis escuchado el dicho de “Chinchón tiene una torre sin iglesia y una iglesia sin torre”, pues bien, este es debido a que la Iglesia de la Asunción, reconstruida tras ser incendiada por los franceses, carece de torre y la llamada Torre del Reloj carece de iglesia por haber sido destruida la antigua Iglesia de Nuestra Señora de Gracia. Otros lugares de interés para el visitante son el Castillo de los condes, el convento de San Agustín (actual parador nacional), el teatro Lope de Vega y el convento de las clarisas.

Si os acercáis a Chichón un sábado, podréis visitar el mercadillo que se monta en la plaza y hacer algunas compras. Os recomiendo también una pequeña tienda en la plaza llamada “La dulcería de Chinchón” donde podréis encontrar deliciosas milhojas, tortas artesanas y pelotas de fraile. Y no olvidéis llevaros vuestra botella de anís. La producción de anís, licor de sabor dulce, es una de las tradiciones más arraigadas en Chinchón. Puede ser azucarado o no, y se consume como bebida o como ingrediente de dulces y tartas.

Además del anís y de los dulces, la gastronomía en Chinchón es famosa por los platos de carnes cocinadas en los mesones y restaurantes del pueblo. Hay que tener en cuenta que Chinchón es un pueblo con mucho turismo, de modo que es muy recomendable reservar mesa nada mas llegar o antes de ir, llamando por teléfono. Dejo las recomendaciones de sitios donde comer para la sección “Paladar y tomar”, aunque por la vista y el ambiente los restaurantes de la plaza con las mesas que hay en los balcones son una buena opción.

Si habéis sido madrugadores y os queda la tarde libre después de visitar Chinchón podéis ir a pasar el resto del día a Aranjuez que está relativamente cerca y aunque merece mucho mas tiempo para conocerlo bien, ir a bajar la comida dando un paseo por sus jardines es una buena forma de completar el día.

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