Ayer estuve en Mirache, un salón de peluquería y estética de lujo, donde pude probar una milenaria técnica japonesa  llamada moxitoterapia. Esta terapia nipona de estimulación celular que actúa por calor o moxibustión combinado con técnicas de masaje y de digitopresión sobre los puntos energéticos de rostro y cuerpo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Consiste en pasar una varilla de incienso compuesta por 12 plantas milenarias colocada dentro de un bolígrafo de acero que tiene unos orificios para que salgan los vapores de las hierbas aromáticas. Cada varilla está elaborada manualmente por ancianas japonesas, la mayoría de ellas centenarias. Ellas mismas se aplican este tratamiento a diario y, como consecuencia, conservan todos sus sentidos en perfecto estado, así  como una gran flexibilidad y agilidad corporales.

Este calor que desprenden las varillas, combinado con la digito presión y el masaje, da como resultado una terapia completa y sencilla que sintetiza las ventajas de varias terapias orientales con  fines terapéuticos a la vez que estéticos.

A simple vista podemos observar que la piel queda mucho más suave y tersa, con más vida. El calor penetra hasta la musculatura profunda, relajándola, mejorar la retención de líquidos y produce una sensación completa de bienestar que nos llena de energía, ya que se trabajan los puntos energéticos del cuerpo liberándolos y restableciendo el equilibrio de cuerpo y mente.

Para más información: www.mirache.es y 91 507 93 84.

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