Para aquellos que lleguen a este blog buscando información sobre su visita turística a Madrid y aun no tengan decidido donde alojarse, este post quizás les resuelva esta ultima cuestión.

Si en el anterior post hablábamos del monumento mas antiguo de Madrid, en este nos referimos al decano de los hoteles. Se dice de la posada del peine, como indica el titulo del articulo, que es el hotel mas antiguo de España. Nada menos que en el año 1610 fue inaugurado este emblemático establecimiento de Madrid. Mas de cuatro siglos de historia en los que ha sido testigo de la vida del centro de la capital y anfitrión de ilustres personajes.

Mucho ha cambiado desde su inauguración. En sus inicios, al igual que muchas otras de la época, esta posada era un humilde lugar de reposo de los hombres de negocios que venían a ofrecer su mercancía a Madrid. Un edificio austero en el que sus huéspedes pagaban una peseta y media en 1.909 por las mejores habitaciones, aquellas con ventanas de estilo francés y balcones con rejas de metal y persianas de madera. Hoy en día el establecimiento es propiedad de una gran cadena hotelera que lo ha transformado en un hotel de cuatro estrellas con modernas prestaciones en cada una de sus habitaciones. Del peine que estaba atado con un cordel al lavabo, la famosa de las “amenities” de la que toma nombre la posada, se ha evolucionado a pantallas de plasma, duchas con hidromasaje bicicletas estáticas y de paseo para los turistas que se hospedan y ordenadores portátiles en todas las habitaciones. La web actual no aclara si el peine sigue atado al lavabo, pero confiamos en que el sentido de la higiene haya podido con el de la tradición.

La posada fué fundada por Juan Posada y casi dos siglos después, los hermanos Espino, propietarios por aquel entonces, encargaron su ampliación construyendo una planta mas, a la que posteriormente se le sumo otra planta y un edificio contiguo, hasta quedar de ese modo los tres edificios actuales con los tres estilos arquitectónicos de épocas diferentes que actualmente se pueden ver. La posada llego a disponer de 150 habitaciones tras las ampliaciones. Si bien, las habitaciones exteriores, que eran las mejores, estaban destinadas para los clientes mas pudientes, las interiores, escasas de ventilación, incómodas y de espacio muy reducido originaron el dicho “parecer la Posada del Peine”, que se dice de algo poco higiénico, incómodo o cutre. Como curiosidad, la habituación 126 disponía de un pasadizo secreto detrás del armario que la comunicaba con otras habitaciones y una sala secreta y cuyo objetivo que parece ser que era ocultar a los fugitivos o la mercancía de contrabando.

¡Por cierto! No es verdad, como se dice, que por la fama que llegó a tener la Posada del Peine y por el apellido del fundador, Posada, se usase a partir de entonces esta palabra para denominar los establecimientos que alojaban a forasteros, pues la etimología de la palabra “Posada” viene de posar y del latín pausare (detenerse).

Tras cambiar de propietarios varias veces, la posada fué cedida a una comunidad religiosa y posteriormente fué vendida a la relojería Girod, que reformó el primer piso para convertirlo en taller. En 1970 la posada cerro sus puertas, hasta entonces seguía siendo un alojamiento modesto y ya en el año 2005 tras reformar el interior por completo y con el mismo nombre se volvió a abrir conservando la fachada histórica, pero reconvertido en un hotel urbano moderno con los mejores servicios.

Los precios actuales son algo mas caros que la peseta y media de antaño, pero por su situación en el centro histórico de Madrid, entre la Puerta del Sol y la Plaza Mayor es el sitio perfecto para turistas que quieran conocer la capital.

Página web: http://www.hotel-posadadelpeine.com
Teléfono: 91 523 29 93

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