Hace unos días, después de haberlo visitado años atrás, volví a pasar frente a “El jardín secreto”, de hecho, estaba buscando aparcamiento y justo encontré un sitio frente a este local. Al salir del coche me di de bruces con la puerta para mi sorpresa y al reconocerlo no dudé en que este sitio merecía un post en el blog, así que después de echar un vistazo para rememorar sus peculiaridades aquí está.

Lo del nombre no es del todo apropiado, de ahí el título del artículo, ya que lo cierto es que el sitio tiene ya su fama y más vale reservar antes de ir para asegurarnos una mesa.

Se trata de una “cafetería-restaurante” realmente original, decoración singular, quizás algo recargada, pero acogedora y digna de observar con todo detalle. Con un mobiliario exótico y cuyas mesas y sillas nada tienen que ver unas con otras. El encanto de la iluminación de las velas hacen más auténtico cada rincón. Como curiosidad, los muebles y objetos decorativos son renovados frecuentemente ya que estos son vendidos en rastrillos organizados por el local.

Perfecto para tomar un café, limonada o un té y una de sus deliciosas tartas. Tanto en la bebida como en la comida tendremos variedad para elegir. También es una buena opción para tomar una copa después de cenar. Aunque se puede cenar bien, dada la peculiaridad del sitio y sus muebles, que bien podría ser un pequeño taburete no muy cómodo, mejor ir a merendar o a tomar una copa que ir a cenar.

Si queréis sorprender a alguna visita o a vuestra pareja con un lugar donde reponer fuerzas tras un paseo por el centro esta es sin duda alguna una opción con mucho encanto que no va a defraudar.

Muy cerca de la Plaza de España, en la calle San Bernardino, 22. El teléfono para las reservas es 915 418 023.

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